Por lo general, la terapia representa el último recurso ante cualquier enfermedad. No obstante, la prevención debe considerarse un factor primordial para la salud y bienestar familiar.

Cuando se adquiere una mascota, especialmente un perro o un gato, es recomendable vacunarlo y desparasitarlo desde las seis semanas de vida.

Con este procedimiento, se busca evitar la adquisición o transmisión de alguna enfermedad.

Si su elección es un perro, es a la vez importante considerar la alimentación adecuada y las medidas higiénicas que le permitan mantenerlo en buen estado de salud.

En lo referente a la dieta nutricional, esta debe de ser balanceada (proteínas, grasas, fibras, vitaminas y minerales) y de preferencia, se recomienda una marca de concentrado según la raza.

En lo que respecta a la higiene, es de considerar el baño semanal, recolectar diariamente las heces y limpiar la orina con desinfectantes.

Cuando se elige un gato, es determinante alimentarlo únicamente a base de concentrado (balanceado según especie). Para facilitar la recolección de heces y orina, se recomienda utilizar una caja con arena.

Al establecer medidas higiénicas estrictas evitará contraer muchas enfermedades transmisibles.

La leptospirosis es una enfermedad contagiosa transmisible al ser humano. Es adquirida por contacto de la piel o mucosas, ingestión de alimentos y agua contaminada por orina.

En los perros, el periodo de incubación es de 5 a 15 días. Los signos clínicos se caracterizan por debilidad, anorexia (pérdida total del apetito), vómitos y fiebre de 39.5 a 40.5 grados centígrados.

Para prevenirla se recomienda vacunarlos y evitar exponerlos al contacto con roedores transmisores de esta enfermedad.

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por el protozoario toxoplasma gondii. Afecta a la mayoría de vertebrados, entre ellos: los perros, gatos y seres humanos.

Los signos clínicos se caracterizan por fiebre, anorexia, tos, disnea (dificultad para respirar), diarrea y alteración del sistema nervioso central.

Los humanos se exponen al comer carnes poco cocidas y por la ingestión accidental de oocistos (fase larvaria del parásito) eliminados por medio de las heces.

Puede adquirirse vía transplacentaria si la exposición tiene lugar durante la gestación, con el riego de provocar aborto. Se recomienda en la prevención de esta enfermedad recolectar las heces diariamente y enterrarlas o incinerarlas, asimismo, evitar que la mascota pueda cazar presas (ratones).

Como parte de un ambiente de felicidad y seguridad familiar, debemos siempre considerar las medidas profilácticas adecuadas hacia las mascotas y evitar de esta manera cualquier riesgo de contraer alguna enfermedad.