por
tribilin2005
@ 2006-01-31 - 09:34:14 pm
El presidente se sentará con Pepsi, Paladini y Nestlé, entre otras. También con Coto, Jumbo y Carrefour
La pelea por mantener estables los precios de los artículos de consumo masivo sigue ocupando la mayor parte de la agenda del presidente Néstor Kirchner, quien ayer logró una señal positiva del sector cárnico que no firmó el acuerdo al manifestarse a favor de retomar el diálogo con el gobierno.
Con el presidente Néstor Kirchner a la cabeza, el gobierno volverá esta semana a reunirse en la Casa Rosada para suscribir nuevos convenios con compañías líderes como Pepsi Snacks, Papelera del Plata, Quilmes, Colgate-Palmolive, Paladini y Nestlé.
También se anunciará en los próximos días un nuevo acuerdo con los supermercados, extensivo del que vence justamente mañana, y que incluye el congelamiento de precios para un listado de aproximadamente 200 productos.
Las negociaciones que ajustaron la semana pasada en el Ministerio de Economía fueron con las grandes cadenas: Coto, Carrefour, Wall Mart, Jumbo y Disco.
La Casa Rosada se esmeró por cerrar acuerdos previos con los proveedores de estos grandes supermercados para darles, según aseguran los funcionarios, cierta previsibilidad en los costos.
Pero, a pesar del esfuerzo oficial, los resultados no siempre son los esperados y los consumidores siguen sufriendo los aumentos de precios en los comercios.
Además, los acuerdos de estabilidad firmados individualmente con cada compañía son, en algunos casos, bastante limitados en su alcance y con condicionantes.
Muchas empresas incluyen pocos artículos en los listados y, en la mayoría de los casos, de sus segundas marcas.
Además, como el acuerdo tiene revisiones bimestrales, las compañías condicionan su continuidad a que no aumenten sus costos de producción y, de paso, piden que se revisen las tasas de impuestos municipales y el tratamiento de la ley de accidentes de Trabajo, entre otras cosas.
La variable salarial también está incluida dentro del marco global de los costos de producción y los funcionarios admiten que si la Casa Rosada decide nuevos incrementos de sueldo podría ser un motivo de caída de acuerdos.
Volver al diálogo
Un capítulo aún más difícil es el de la carne, donde el gobierno mantiene una puja con el sector ganadero que se negó a firmar acuerdos de precios si no se eliminan o reducen las retenciones a las exportaciones del sector.
Una pelea en la que el gobierno redobló la apuesta.
El Ministerio de Economía creó el viernes pasado un registro de exportadores de carnes para la concesión de permisos por operación para ventas al exterior, lo que significa una suerte de intervención para intentar que pare la suba de precios en el mercado interno.
Frente a esta situación, desde las entidades que no firmaron el acuerdo anunciaron que decidieron retomar el diálogo con el gobierno. La vicepresidenta de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Analía Quiroga, quien llegó a considerar que Kirchner no tenía "materia gris" en la cabeza, también negó que la entidad avance en la posibilidad de realizar un pago.
En tanto, desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), también mostraron su predisposición a sentarse en la mesa con el gobierno. Pero ambas entidades quieren hablar directamente con Kirchner y la ministra de Economía, Felisa Miceli.
La vicepresidenta de Carbap abogó ayer por el reinicio de las conversaciones que permita que los argentinos "sigan comiendo carne", aunque sin perder la chance de seguir exportando.
La dirigente sostuvo que "la producción ganadera es un ciclo largo que debemos preservarlo. Cometimos errores en 30 años y por eso llegamos a este cuello de botella".
Quiroga comentó que están dialogando con las entidades que representan las condiciones del acuerdo que se discute con el gobierno y en consecuencia entendió que "no se irá a un paro porque aún hay muchas instancias previas".
El secretario de Carbap, Pedro Apaolaza, culpó del aumento en los precios de la carne, al "último eslabón de la cadena de valor", es decir, los frigoríficos.
Hugo Violcati, vicepresidente de la SRA, opinó que "el presidente (Néstor Kirchner) está anunciando una política de diálogo y nosotros tenemos la misma vocación".
"Hubo extralimitaciones en lo que se podía ofrecer por el afán de lograr un acuerdo, pero me parece que la actitud del presidente es la de sumar con cada uno de los sectores y encabezar la lucha del flagelo de la inflación", dijo Violcati, quien sostuvo: "nuestra intención es acompañar en el proceso".
Respecto a la decisión del gobierno de crear un registro para las exportaciones de carnes, opinó que "es una herramienta que puede ser utilizada bien o mal, aunque se la pretenda tomar como una amenaza llevada al extremo".
En este sentido, el titular de Asociación de Productores de Carne Bovina (Aprocaboa), Angel Girardi, consideró que el registro "es un mecanismo perverso que puede beneficiar a unos y condicionar a otros" y pidió que de una vez por todas se cree el Ministerio de Agricultura.
¿Cambio en Agricultura?
No obstante, dirigentes de esta entidad aclararon que pretenden hablar directamente con el presidente Kirchner o con la ministra Miceli, eludiendo al secretario de Agricultura, Miguel Campos.
"No tengo dudas de que el secretario Campos conocía perfectamente la oferta que se nos prometio y no la ministra", concluyó Violcati.
Declaraciones que ponen al secretario de Agricultura, Miguel Campos, en una posición de mayor debilidad en su intento por seguir conduciendo la cartera agrícola.
Ayer, otra vez volvió a circular desde varios sectores del agro, que su número dos, Javier de Urquiza, podría reemplazarlo.
El subsecretario es un hombre cercano al entorno K y a lo largo de estos últimos dos años los rumores de que Urquiza se haría cargo de Agricultura estuvieron a la orden del día.
Campos hasta ahora había logrado resistir bajo el paraguas del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, cada uno de los embates para correrlo de su puesto.
Pero con Miceli en la conducción y el no haber logrado que todas las entidades firmaran el acuerdo podría provocar la salida de Campos de la Secretaría de Agricultura.