por
tribilin2005
@ 2006-01-11 - 09:47:53 pm
EFE -
El vicepresidente electo de Bolivia, Alvaro García Linera, diferenció hoy el proceso político que encabeza Evo Morales de los liderados por Fidel Castro en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela.
En una entrevista con EFE, García Linera aclaró, además, que la simpatía del futuro Gobierno boliviano hacia estos dos países se encuadra en su respaldo al progresivo giro hacia la izquierda de Latinoamérica.
"Se alinea con un contexto internacional progresista, que tiene en Venezuela y Cuba, pero también en Argentina y en Uruguay, una actitud nueva en el continente", explicó.
Con un discurso elaborado y reposado, acorde con su profesión de sociólogo y su pasado de analista político, el futuro vicepresidente argumentó que el modo en que encarará la Presidencia Morales es "muy distinto" de lo que sucede en Caracas y La Habana.
"No se puede comparar este proceso con el de Venezuela" y "mucho menos" con el de Cuba, sostuvo al resaltar que en estas naciones "hay un liderazgo de arriba a abajo" y en Bolivia "un liderazgo de abajo a arriba".
En el país andino se ha dado una "construcción de múltiples movimientos sociales con una larga trayectoria, capacidad organizativa y autonomía, que poco a poco ha ido asediando al Estado y luego ocupándolo", opinó.
"No tienes un liderazgo militar en el que el Estado convoca a la sociedad para organizarla. Hay 180 grados de diferencia entre un modelo y otro", añadió.
Según García Linera, en Bolivia existe "una sociedad civil muy fuerte", mientras que en los otros dos ejemplos "la sociedad civil ha sido construida desde el Estado".
Sin embargo, admitió la "simpatía" de su grupo "por los avances en salud y educación en Cuba y por los procesos de organización en Venezuela".
García Linera nació hace 43 años en la ciudad central de Cochabamba en el seno de una familia de clase media y se licenció en Matemáticas por la Universidad Autónoma de México.
En los años ochenta y noventa fue el ideólogo del Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK), razón por la que pasó cinco años en la cárcel, pero por la que jamás ha sido sentenciado por la justicia.
Respecto a Estados Unidos, dijo que "se están trabajando relaciones de colaboración mutua".
Reveló que el encuentro que Morales sostuvo la semana pasada con el embajador estadounidense en La Paz, David Greenlee, al que él asistió, fue "muy aleccionador en términos de coincidencia sobre puntos estratégicos".
"Lo novedoso aquí va a ser el principio de la soberanía: ya no más leyes en inglés, ya no más dedazos de la Embajada para saber quién es el ministro o el viceministro", manifestó.
Dijo, no obstante, que el próximo Gobierno de La Paz va a cumplir con los compromisos internacionales y agradecerá la ayuda de EEUU, incluso en la lucha contra el narcotráfico.
Al tocar este asunto, sobre el que fuentes del Movimiento al Socialismo, el partido de Morales, han señalado que el futuro presidente no aceptará que Washington condicione el apoyo al país al combate a esta lacra, dijo que es un tema que "hay que renegociar" y que depende de un estudio sobre el consumo tradicional de hoja de coca en Bolivia.
Hasta que no se presente el informe, "sigue el proceso de erradicación" de la hoja de coca, que es respaldado por Estados Unidos, "pero no matando a las personas, no metiendo a militares donde sea", apuntó.
Entre los motivos del éxito del MAS, que ganó por mayoría absoluta las elecciones generales del pasado 18 de diciembre, destacó la existencia de "una articulación negociada de múltiples tendencias que se equilibran".
Calificó la tendencia ideológica del partido como "una izquierda indígena" que aspira a convertirse en un "socialismo andino-amazónico, que no imita nada a nadie, que no tiene como modelo ni a Venezuela, ni a Cuba, ni a Rusia, ni a China".
Negó también que Morales sea un paradigma de "populismo", corriente que definió como "un saco donde se mete todo lo que no se entiende".