Seamos sinceros. El ritmo y las presiones de la vida moderna dejan muy poco tiempo para la vida privada; quienes están tras el éxito, a veces lo consiguen pero muchos encuentran que terminan ricos, pero solos.

Si el mundo se mueve tan de prisa, ¿por qué no aprovechar esa prisa de manera positiva? Algunos aún se aferran a la idea de que romance requiere tiempo, pero todo está cambiando y son las nuevas generaciones las que están dictando la moda a seguir en cuanto a relaciones humanas.
Estados Unidos y el Reino Unido ocupan respectivamente el primero y el segundo lugar en cuanto a formas innovadoras de conocerse.
Por un lado está internet, con sitios especializados en los que un moderador coordina los encuentros virtuales. Por otro, el fenómeno de las citas rápidas, speed dating en inglés, reuniones en las que uno tiene de tres a diez minutos para conocer a una persona.
Romance y amistad tras la pantalla
Basta con una búsqueda básica en internet para encontrar una lista interminable de sitios que ofrecen la posibilidad de conocer gente. Es necesario tener cautela, sobre todo cuando uno da información confidencial. Pero buscando detenidamente es posible encontrar sitios que ofrecen mayor seguridad.
Uno de ellos es SnogLondon, un sitio que con escasos dos años de existencia ya ocupa uno de los primeros lugares en encuentros amistosos para vegetarianos en el mundo.
El fundador del sitio es Simon Dale, un joven con conocimientos de mercadotecnia y una computadora que decidió incursionar en el mundo de las ciberamistades.
Visité sus oficinas en el norte de Londres, donde no hay más que un par de computadoras: todo ocurre en el ciberespacio. Lo que más entusiasma a Simon es el hecho de que él mismo conoció a su novia por este medio.
Lo que hace de SnogLondon un sitio tan popular es la forma en que está organizado, ofreciendo servicios de contactos en la capital británica, una ciudad en donde -aunque no lo parezca- es muy difícil entablar relaciones personales.
El sitio también ofrece contactos especializados para amantes del yoga, vegetarianos, madres y padres solteros, góticos y gente mayor de cincuenta años. Según me dijo Simon Dale, el siguiente paso es integrar el contacto por medio de teléfonos celulares.
Solución rápida
En cuanto a las citas rápidas, la idea de este tipo de eventos tuvo su origen en Los Angeles a finales de los '90, en el mundo del judaísmo ortodoxo.
Un rabino, Yaacob Deyo, y su esposa estaban hartos de que los jóvenes judíos estuvieran contrayendo matrimonio con gente de otras religiones y decidieron organizar un evento de citas rápidas para ayudar a los fieles solteros a encontrar pareja.
La idea abandonó su nicho original muy rápidamente y se convirtió en fiebre en grandes ciudades como Nueva York, en donde gran parte de los bares organizan por lo menos una vez a la semana un evento de speed dating. Pero Londres no se queda atrás.
Visité la sede de la principal agencia que organiza eventos de speed dating. Según su fundador, Ben Tisdall, ha sido tal el éxito de las citas rápidas en Londres, que en Año Nuevo albergaron en un envento a más de mil personas bajo un sólo techo.
Tisdall cuenta además que ya le han comenzado a llegar fotografías de los llamados speed babies, o sea, bebés producto de relaciones que surgieron en un evento de speed dating.
El acceso al evento cuesta entre US$30 y US$40 y eso le da a uno la oportunidad de conocer entre 20 y 30 personas en una noche. En la entrada le dan a uno una tarjeta para anotar el número de la persona con quien se habla, a efectos de recordar luego quién puede ser candidato para amistad o romance.
Muy populares son ahora también las "reuniones de llaves y candados", en las que quienes llevan un candado buscan quién tiene la llave correspondiente y viceversa.

















