El gobierno estadounidense podría restringir severamente la libertad de movimiento del embajador venezolano si activistas pro-gobierno en el país sudamericano continúan sus "actitudes intimidatorias" contra el embajador estadounidense William Brownfield, advirtió este lunes un portavoz oficial
Han ocurrido cuatro incidentes contra Brownfield en Venezuela en semanas recientes, entre ellos uno el viernes donde la caravana del embajador fue atacada con huevos, tomates y basura, y fue hostigada por motociclistas que la persiguieron durante su recorrido por Caracas.
En respuesta a los recientes incidentes con el embajador, el portavoz del Departamento de Estado Sean McCormack dijo: "Si ocurre un incidente como este otra vez, creo que habrá graves consecuencias diplomáticas entre nuestros dos países. Y creo que el embajador venezolano podría ver sumamente limitada su libertad de movimiento dentro de Estados Unidos".
Otro funcionario dijo que el gobierno podría adoptar medidas para impedir al embajador venezolano Bernardo Álvarez que abandone su residencia en la capital de Estados Unidos. El funcionario pidió no ser identificado porque el asunto está aún sometido a estudio.
La residencia del embajador de Venezuela se halla en la parte occidental de esta capital, en la llamada "hilera de las embajadas", donde hay numerosas sedes diplomáticas.
McCormack expresó sus esperanzas de que no resulte necesario adoptar medidas de represalia. "No queremos llegar a ese punto, queremos que (el gobierno de) Venezuela cumpla con sus obligaciones bajo la Convención de Viena y ayude a ofrecer protección a nuestros diplomáticos allí".
Reiteró el punto de vista del gobierno estadounidense en el que el hostigamiento a Brownfield no es un acto espontáneo, sino algo planificado por funcionarios del gobierno de Caracas.
El incidente del viernes ocurrió cuando Brownfield se hallaba en un estadio de la capital venezolana para entregar equipos de béisbol a menores de sectores desfavorecidos.
El domingo, el presidente de Venezuela Hugo Chávez amenazó con expulsar a Brownfield, acusándolo de reiterados actos de conducta provocativa.
McCormack no quiso formular comentarios sobre los ataques personales de Chávez contra el presidente George W. Bush, incluida la acusación de "genocida".
"No pienso morder el anzuelo en esto", y añadió que Estados Unidos sigue buscando buenas relaciones con Venezuela.
Cadena Global/AP













