por
tribilin2005
@ 2006-05-15 - 05:29:57 pm
Llegó una hora tarde, pero eso no importó a los fans británicos que esperaron con entusiasmo al mandatario venezolano, Hugo Chávez, en un centro comunitario en el corazón de Londres.

"I love you (te quiero)", gritó una mujer en cuánto el presidente tomó el micrófono.
"I love you too", le respondió Chávez con una gran sonrisa, mientras reían los casi mil asistentes, con calcomanías y pancartas que le daban la bienvenida.
Las chicas eran, sin embargo, las más llamativas.
Una joven portaba un cinturón con una pantalla con un aviso luminoso que decía "Bienvenido presidente".
Otra traía una banda en la cabeza que decía "Soy chavista, ¿y qué?", mientras que dos rubias llevaban unas boinas rojas con la imagen de Chávez.
En directo
Con una corbata roja y un traje oscuro, Chávez no perdió la oportunidad para halagar a sus seguidores.
"¿Quiere una taza de té? Esto fue lo que aprendí en las clases de inglés", comenzó bromeando el discurso que duraría cuatro horas y que fue trasmitido en directo a Venezuela en el programa "Aló, Presidente".
A su lado estaba sentado el alcalde de Londres, Ken Livingstone, quién organizó el evento, a pesar de ser una visita no oficial.
Opiniones divididas
Según me contó una periodista británica, la popularidad de Chávez no es generalizada en la capital del Reino Unido.
En la radio local de Londres algunos oyentes hablaron para quejarse de que sus impuestos eran utilizados para ofrecer eventos y fiestas a un mandatario que venía de visita no oficial.
Otros, sin embargo, llamaron para asegurar que preferían usar ese dinero en las visitas de Chávez, que en las de otros mandatarios como el presidente estadounidense, George W. Bush.
Igual de dividida está la prensa local cuando hablan del mandatario venezolano.
El periódico dominical Observer tiene una nota sobre la visita de Chávez en la que incluye los elogios que hace el alcalde de Londres sobre el programa social en Venezuela.
Pero el Sunday Telegraph prefiere mostrar una caricatura de Chávez con un barril de petróleo en una mano y un muñeco de Bush, lleno de alfileres, en la otra.
En su editorial titula: "Bienvenido sea el espectáculo del presidente, con una canción, un baile y por supuesto una inacabable palabrería".
Este diario conservador destaca que el presidente "no ha hecho virtualmente nada para mejorar la vida de los venezolanos comunes y corrientes".
"Encantados con la experiencia"
Pero dentro del auditorio, no existe esta división.
Incluso aquellos que se marcharon antes de que Chávez terminase de hablar, le aseguraron a la BBC que estaban "encantados con la experiencia".
"Podría controlar un poco sus opiniones, sobre todo porque tiene la responsabilidad de ser un mandatario. Pero fuera de eso, no me arrepiento de haber venido. Realmente lo admiro", decía Roselyn, una londinense que no hablaba ni una palabra en español.
"Me desilusionó un poco que no hubiera otra dinámica, y que no se pudiera hacer ninguna pregunta, pero creo que Chávez habla para las masas y aquí demostró que puede mantener atento a un público que ni siquiera habla su idioma, por horas", señaló a la BBC Marta, una estudiante colombiana.
"Sin limitación de tiempo"
Efectivamente fueron horas. Después de los primeros 10 minutos de agradecimientos y saludos, Chávez le preguntó al alcalde si había una limitación de tiempo.
Este le respondió con una sonrisa que no había ninguna.
Durante esas cuatro horas, Chávez habló de todo tipo de temas. Desde una reseña sobre la vida de Miranda, hasta temas más recurrentes en sus discursos, como Irán, sus críticas a EE.UU., sus halagos a Fidel Castro y Evo Morales, así como una reseña del progreso de los programas sociales en su país.
Para agrado de Livingstone, el mandatario finalizó su discurso con una sorpresa.
Chávez prometió, al igual que lo hizo en Nueva York, la creación de programas especiales para suministrar combustible a precios preferencias a las comunidades pobres de la capital británica.