El viceministro de Gestión Financiera del Min-Finanzas, Eudomar Tovar, no descartó que pueda crearse una nueva moneda: el bolivariano. Dijo ayer que el BCV debe hacer un estudio. “Es fácil. Si un bolivariano es igual a mil bolívares, se recogen los mil bolívares y queda la unidad de uno”.
Texto: Eucaris Perdomo
Pese a que la comisión permanente de Finanzas de la Asamblea Nacional y el ministerio que rige la hacienda pública avalan la propuesta de reforma monetaria planteada, el Banco Central de Venezuela —institución que tiene la última palabra sobre este tema—, sugiere mucha cautela y prudencia a la hora de tomar una decisión.
El ente emisor opina que la medida debe ser vista desde muchos ángulos y que sea producto de interpretaciones jurídicas, fiscales, económicas y monetarias.
La dirección general de Investigación y Desarrollo Legislativo de la AN —antigua oficina de Asesoría Económica—, celebró ayer el seminario La reforma monetaria en Venezuela. Retos y posibilidades, que contó con la presencia del viceministro de Gestión Financiera del Min-Finanzas, Eudomar Tovar; el director del BCV, Domingo Maza Zavala; el presidente de la comisión de Finanzas, Rodrigo Cabezas, y los invitados internacionales Jaime Saiegh, director de Políticas Económicas del Ministerio de Finanzas de Argentina; y Han Deping, jefe de la delegación del Banco Nacional de Desarrollo de China.
El viceministro de Finanzas no descartó que pueda crearse una nueva unidad monetaria que recibiría por nombre bolivariano.
En caso de que se cambie el bolívar, Tovar dijo que el BCV tendría que adelantar un estudio para lograr recoger el excedente de metálico. “Es fácil. Por ejemplo, si un bolivariano va a ser igual a mil bolívares, lo que se hace es simplificar. Se recogen los mil bolívares y queda la unidad de uno”.
El viceministro quiso dejar claro que la reforma monetaria permitiría al venezolano común volver a utilizar las monedas como forma de pago.
“Habría denominaciones en metálico y en billete, pero se simplifica el numerario en el público, lo cual facilita la transacción”. No puso en duda que la nueva unidad monetaria nacional reciba otra denominación, y tampoco descartó que “a lo mejor queda el mismo bolívar”.
Paridad
Acerca de la paridad que pudiera tener esa moneda con respecto al dólar, señaló: “Si la moneda es una unidad monetaria y se decide que el cambio es 2 mil 150 bolívares, entonces la paridad sería uno a uno”.
En el caso particular del uno a uno, “lo que se quiere es simplificar el numerario en manos del poder del público a su mínima expresión para facilitar las transacciones comerciales y financieras”.
Aunque no se atrevió a informar a partir de cuándo pudiera entrar en vigencia la reforma monetaria, sugirió que pudiera ser a partir del año próximo, cuando se rescate el valor de la moneda —incluidas monedas y billetes—.
Tovar señaló que su punto de vista “no es una versión oficial del ministerio”, porque este tema aún no ha sido considerado en el despacho que lidera Nelson Merentes.
Consultado en relación a si ellos —en el ministerio— están ganados a la idea de la reforma, respondió que sí porque “es favorable para la economía”, pues incluso contribuiría a controlar el exceso de liquidez en el mercado.
Sobre la posibilidad de que la unidad monetaria que rija a partir de la reforma sea el bolivariano, el diputado Rodrigo Cabezas, presidente de la Comisión de Finanzas de la AN, respondió que no está planteado, pero que en todo caso “primero habría que hacer una reforma a la Constitución Nacional”.
Alcances
El director del BCV, Domingo Maza Zavala, luego de hacer un análisis de la situación económica y social del país desde que Hugo Chávez ganó la presidencia de la República en 1998 hasta la fecha, dejó claro que la reforma monetaria no puede ser producto de una decisión unilateral y mucho menos precipitada.
“Cuando se habla de reforma monetaria aparentemente se habla de una materia simple que sólo persigue quitarle ceros a la moneda, pero eso es lo menos importante”, señaló, al aclarar que el tema sigue en estudio por parte del directorio del instituto emisor, “pues es nuestra competencia”.
Cualquier decisión sobre materia monetaria debe contar con la participación esencial y efectiva del BCV.
La reforma monetaria, tal como se está planteando abarca “la modificación de la moneda, la adaptación del mercado, del sistema de precios, del sistema de pago y de las modalidades de pago, afecta todas las instancias de la economía”.
Maza justifica una reforma inmediata, siempre y cuando el objetivo que persiga sea el fortalecimiento del valor de la moneda, “y si eso no resulta, se va a frustrar el objetivo, porque esto significa expresión del éxito de la economía en su objetivo de producción (...)”.
Si bien reconoció que está planteado el estudio de la reforma monetaria, insistió en que “no debe tomarse una decisión precipitada ni unilateral y mucho menos fuera de tiempo”, pero además recomendó esperar a que puedan converger los organismos que tienen competencia: los poderes ejecutivo y Legislativo y el BCV.
CAPITALES
Para Maza Zavala, Venezuela no ha salido aún del período de transición, pues aún busca superar la coyuntura genera por la crisis política y económica de los años 2002 y 2003.
La fuga de capitales, por ejemplo, “es un fenómeno persistente en el país a lo largo de los años”, hasta el punto de que estudios adelantados por el propio BCV dan cuenta de que el monto acumulado de haberes financieros de residentes venezolanos en el exterior, asciende a $ 120 mil millones, cuatro veces las reservas internacionales.














