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Archivos de: Julio 2006, 10

Lactancia artificial

por tribilin2005 @ 2006-07-10 - 09:33:33 pm

¿En qué consiste la lactancia?

Es la alimentación del bebé a base de leche, del tipo que sea. En nuestro medio, la lactancia practicada por las madres se divide en 2 grandes grupos: lactancia materna y lactancia artificial. La lactancia materna es, sin ninguna duda, el mejor y más completo alimento para un niño por debajo del año de vida. Es el único alimento que precisa un niño en los primeros meses, no siendo necesarias las infusiones de hierbas ("anises"), agua, etc. Sólo en situaciones excepcionales un lactante necesitará tomar agua además del biberón.

Condicionantes de la lactancia

Los condicionantes sociales de nuestro entorno, motivados por los cambios experimentados en nuestra sociedad en los últimos decenios, han posibilitado una serie de hechos que, en cierta manera, ayudan a entender ciertas situaciones que se viven en los primeros meses de vida de un hijo.

Probablemente, los factores más importantes son:

la incorporación de la mujer al mercado laboral
la cobertura laboral limitada que ofrece nuestra sociedad a las madres tras tener un hijo
el inicio del reparto de las labores del hogar y el cuidado de los hijos por parte de ambos padres
el progreso tecnológico y el desarrollo y perfeccionamiento experimentado por las nuevas leches adaptadas
la influencia que los medios de comunicación pueden tener en los hábitos ciudadanos

Diferencias entre lactancia materna y lactancia artificial

La lactancia materna facilita el contacto físico madre-hijo y una relación más estrecha entre ambos.
La leche de la madre es el alimento ideal para conseguir una buena maduración cerebral.
La lactancia materna protege al niño de la adquisición de infecciones, por medio de factores inmunológicos ("defensas") presentes en la leche de la madre. A pesar de los grandes progresos conseguidos en la elaboración de las diferentes leches artificiales, hay estudios que demuestran que los niños que han lactado al pecho al menos durante 3 meses tienen menos riesgo de sufrir gastroenteritis, infecciones respiratorias, otitis media e infecciones del tracto urinario.
Los niños lactados al pecho realizan, en general, más deposiciones que los lactados al biberón.
Lactar al biberón supone menos esfuerzo para el bebé. Es más costoso para el bebé vaciar un pecho que vaciar un biberón. El iniciar tempranamente una lactancia artificial dificulta el establecimiento de una correcta lactancia materna.
Los niños alimentados al biberón ganan más peso y más rápidamente que los lactados al pecho, aunque, al final del desarrollo, el peso final de los niños no ofrecerá diferencias entre ambos grupos. El que un niño lactado al pecho engorde menos que uno lactado al biberón no tiene que hacernos suplementar la alimentación del niño lactado al pecho.
No existen diferencias respecto a la talla entre los niños lactados al pecho y los que toman biberón.

¿En qué consiste la lactancia artificial?

A pesar de las ventajas que ofrece la lactancia materna, razones de índole cultural, personal o socio-laboral hacen que un grupo importante de madres se decante, bien inicialmente o a lo largo de los primeros meses, por la lactancia artificial.

La lactancia artificial consiste en alimentar al bebé con fórmulas lácteas adaptadas. Éstas se consiguen modificando la leche de vaca para intentar que se parezca al máximo a la leche de la madre. Las leches adaptadas contienen los componentes necesarios para cubrir las necesidades del bebé.

Es importante escoger un biberón de un volumen adecuado a la edad del bebé y una tetina con una forma y agujero adecuados tanto a la edad del niño como al alimento que vamos a administrarle (es diferente la tetina de un bebé de 2 meses que sólo toma leche adaptada a la de uno de 7 meses que tomará leche con cereales sin gluten).

Durante los primeros 4-6 meses se administra una leche de iniciación y, a partir de entonces, una leche de continuación. Las necesidades nutricionales del bebé son diferentes a partir de esa edad y se cubren de manera más correcta con una fórmula de continuación que con una fórmula de iniciación.

Al igual que sucede con la lactancia materna, a partir de los 4-6 meses la lactancia artificial se combina con la alimentación complementaria. El motivo más importante para la introducción de la alimentación complementaria es el aumento de las necesidades de energía o calorías para que el niño crezca de forma adecuada. La velocidad de crecimiento del niño aumenta a partir de los seis meses y necesitaría tomar mucha cantidad de leche, tanto leche materna como fórmula, para proporcionarle la energía que necesita para crecer. Además, también puede comenzar a ser insuficiente el aporte de hierro, vitaminas, etc. Que el niño tome otros alimentos no quiere decir que se tenga que suprimir la leche, que sigue siendo un alimento imprescindible. Durante el primer año de vida un niño ha de tomar, al menos, medio litro de leche al día.

Preparación de biberones

De entrada debemos tener el biberón y la tetina esterilizados. Hay dos formas básicas de esterilizar el biberón y la tetina:
En caliente: hervirlos en agua durante 10-15 minutos (la tetina, 5').En frío: sumergir el biberón y la tetina en un recipiente con cierta cantidad de agua y una sustancia química que tiene este fin, manteniéndolos sumergidos durante una hora y media. El agua se cambia cada 24 horas.
A continuación, se calcula el agua que vamos a poner en el biberón y los cazos de leche en polvo que vamos a poner, teniendo en cuenta que siempre pondremos 30 cc (mililitros) de agua por cada cazo de leche en polvo (30 cc de agua, un cacito de leche en polvo; 60 cc de agua, dos cacitos,...).
De cara al cálculo de la leche que debe tomar el bebé, hay que tener en cuenta que las cifras señaladas en los botes de leche adaptada son sólo orientativas. Estas cifras se basan en la edad del niño y puede, por ejemplo, haber niños sanos de 2 meses que pesen 5 ó 7 kg y que tomen cantidades diferentes de leche. Como norma general, conviene recordar que:
Todos los niños son diferentes y dos niños de la misma edad no tienen por qué tomar la misma cantidad de leche
Es recomendable no forzar a comer a los niños
Si un niño termina todos los biberones es posible que requiera un incremento en la cantidad de la leche que se le administra (siempre de 30 en 30 cc).
Se calienta el agua (mineral o del grifo). Si existe alguna duda acerca de las condiciones sanitarias del agua corriente recurriremos al agua mineral embotellada o procederemos a hervir el agua del grifo durante 5 minutos.
Se vierte la cantidad de agua que se ha calculado al biberón (éste está graduado y facilita la medición del agua).
Se echan los cazos de leche calculados inicialmente. Serán cazos rasos, sin monte y sin presionar o comprimir el polvo.

Agitaremos el contenido del biberón hasta que la leche en polvo esté homogéneamente disuelta.
Enfriaremos el biberón hasta que la leche alcance una temperatura adecuada. Se comprueba la temperatura dejando caer unas gotas de leche sobre el dorso de la mano de la madre.

A continuación, ofrecemos el biberón al bebé, teniendo la precaución de que la tetina esté siempre llena de leche y no contenga aire.
A mitad de la toma se puede hacer un pequeño descanso, aprovechando para que el bebé eructe. Habitualmente, eructan más los bebés lactados al biberón que los lactados al pecho.
Tras terminar la toma, se lava el biberón con agua y jabón.

Leches especiales

En ciertas ocasiones, debemos recurrir a leches especiales, siempre tras una consulta con el pediatra.

El caso más habitual lo constituyen tanto la alergia como la intolerancia a las proteínas de la leche de la vaca. En estos casos se recurre a la administración de leches que tienen las proteínas parcialmente digeridas ("hidrolizados de caseína")

No debe darse leche de vaca no adaptada en el primer año de vida.

Preguntas más habituales

Por la noche, llora mucho y, a veces, toma muy ansioso. ¿Tendría que completar las tomas con biberón?"
No siempre que llora un bebé, y más aún por la noche, es por hambre. Antes de iniciar una lactancia artificial, es recomendable consultar con el pediatra.

"¿Es posible la lactancia mixta?"

Sí es posible. Si queremos mantener la lactancia materna, es conveniente ofrecer al bebé primero el pecho y, después, el biberón. Es mejor esta forma de lactancia mixta que alternar tomas de pecho con tomas de biberón.

"¿Debo preparar cada biberón o puedo preparar toda la cantidad al principio del día?"

Cada biberón debe ser preparado individualmente, siempre. Si, como suele suceder, sobra algo de leche en el biberón, esa leche no debe utilizarse en las siguientes tomas.


 
 

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