No desean incluir este tema en la campaña electoral, con el objeto de analizar detenidamente la materia, para que efectivamente se puedan aprobar los instrumentos que hagan viable y operativa la reforma monetaria en el año 2007-2008.
El presidente y vicepresidente de la Comisión de Finanzas, Rodrigo Cabezas y Ricardo Sanguino respectivamente entregaron oficialmente al presidente del Banco Central de Venezuela, Gastón Parra Luzardo, el pronunciamiento que hizo este miércoles la instancia legislativa sobre la reforma monetaria, sin embargo según transcendió la directiva del ente emisor se inclina por denominar reconversión monetaria.
El diputado informó que el directorio evaluará el documento en su reunión de la próxima semana en el marco de la discusión del estudio que el ente emisor está haciendo sobre la materia, "nos informó que el texto se llama la reconversión monetaria en Venezuela, apunta en la misma dirección que nosotros que ellos prefieren darle otro título, por supuesto no nos dio avances en cuanto al punto de vista del BCV".
Reiteró y así lo hicieron saber al presidente del banco que no desean incluir este tema en la campaña electoral, con el objeto de analizar detenidamente la materia, para que efectivamente se puedan aprobar los instrumentos que hagan viable y operativa la reforma monetaria en el año 2007-2008, dependiendo de la decisión del BCV.
Cabezas reiteró que no se trata del cambio de nominación de la moneda pues esto requeriría una reforma de la Constitución, ratificando que la unidad seguirá siendo el Bolívar.
Además indicó que le señalaron a Parra Luzardo la necesaria discusión sobre reformas legislativas en cuanto a la liquidez, "le pedimos al Banco Central la opinión de hacer una reforma legal constitucional para evitar la presión que existe sobre la liquidez por la circulación monetaria de la renta petrolera cada vez que hay un ingreso extraordinario como ha sido el caso de este año y del anterior donde el ingreso petrolero está por encima de lo que está presupuestado, está a 27 dólares el barril pero todos sabemos que no lo estamos vendiendo a 27 sino a 50".
Precisó que este excedente por razones de regalías, de Impuesto sobre la renta, o dividendos deben llegar a la Tesorería en bolívares, y toda esa masa de bolívares ociosa comienza a circular y es una presión muy importante en el sistema financiero para la generación de nuevo dinero, "estamos proponiendo la posibilidad que antes de que sea convertido en gasto público, se mantenga esa regalía o dividendo en divisas y que solo se convierta en bolívares cuando el gobierno vaya a aprobar el crédito adicional, cuando decida que el remanente de un año o va a gastar en el otro dentro del Presupuesto de la nación".
En este sentido expresó que cada dólar que entre adicionalmente por razones de incremento de los precios del petróleo por encima de lo estipulado en el presupuesto nacional, no se conviertan necesariamente en bolívares, sino se van a gastar, "que se reserve esa regalía y ese impuesto sobre la renta de Pdvsa que tiene que pagarlo al Estado dólares, y que circule en bolívares en el momento en que realmente se vayan a gastar, de esa manera evitamos que aparezca una masa en bolívares que no serán utilizados sino en el momento en que se aprueba un crédito adicional o el año siguiente, es decir queremos quitarle la presión a la inflación cuando existan ingresos extraordinarios por encima de lo presupuestado".
Considera que ahora más que nunca, al ver los resultados de la inflación de julio, es necesaria la reforma monetaria o la reconversión monetaria, "es una tarea de honor de los revolucionarios crecer sin inflación, la reforma permitirá acortar ese nivel de inflación, aunque moderada, sigue contribuyendo a la pérdida del salario real".
Si conseguimos con la reforma bajar la inflación a un dígito bajo, podremos alcanzar la meta que en el 2010, el 25 por ciento de los venezolanos en situación de pobreza ya no lo estén, por eso este no es un problema económico sino social, está pensado para las grandes mayoría de quienes viven solo del salario mínimo, destacó Cabezas.
El parlamentario asimismo informó que la próxima semana la plenaria de la Asamblea Nacional debatirá el documento emanado de la Comisión de Finanzas, con el objeto que la propuesta de reforma monetaria cuente con respaldo institucional.
Precisó que habrá nuevas unidades de billetes y monedas con menos ceros, la cantidad de ceros la decide el BCV, "aunque para nosotros deberían ser 3 ceros, luego la derrota de la inflación sería porque toda la reforma permitirá ahorros significativos de administración, de los procesos contables de las empresas públicas, del sistema financiero, sector privado, va a permitirle a los venezolanos mayor agilidad en sus transacciones, el cono monetario relacionado con la cantidad de billetes por persona se va disminuir sustancialmente, actualmente hay un promedio de 30 billetes por persona".
Permitirá un manejo adecuado de los presupuestos nacionales, regionales, municipales, e incluso tenemos unos cálculos de una institución bancaria extranjera que logra demostrar cómo con la reforma monetaria habrá un ahorro de papel y de tinta, eso aminora costos en el sector financiero. Y por supuesto esta reforma deben estar acompañada de una reforma fiscal, que permita tener una déficit fiscal primario entre 2 a 2,5 por ciento para que no se vulnera la meta inflacionaria, manifestó Rodrigo Cabezas.
El documento expresa como objetivos de la reforma monetaria entre otros: reducir la inflación a un dígito anual, hablando de un nuevo bolívar que mantenga físicamente su valor y restablezca el valor fiduciario del dinero, además reducción del cono monetario, es decir disminución de la tenencia per capita de papel moneda, buscando los estándares internacionales, simplificar el manejo de cantidades por parte de personas e instituciones públicas, que a largo plazo se abarate el costo de emisión monetaria por una mayor vida útil de las monedas, consolidar la confianza en la moneda nacional produciendo efectos psicológicos positivos, eliminación del impacto inflacionario del efecto redondeo por escasez de sencillo.












