Las cifras son alarmantes: en el año 2020 la depresión será la principal causa de discapacidad en todo el mundo, tan sólo superada por las enfermedades cardiovasculares, según ha advertido la Organización Mundial de la Salud.
No cabe duda de que la depresión constituye hoy en día un problema de salud de gran trascendencia y con graves repercusiones tanto para el paciente como para los familiares y la sociedad en general. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud informó recientemente de que en el año 2020 la depresión será la primera causa de discapacidad de todo el mundo, solamente superada por las enfermedades cardiovasculares.
Por este motivo, el pasado jueves 5 de octubre, se celebró el Día Europeo de la Depresión, una iniciativa de la European Depresión Association y que, en nuestro país ha contado con la colaboración de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN), la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), la Sociedad de Psiquiatría, la Sociedad de Psiquiatría Biológica, asociaciones de familiares de pacientes con depresión y la asociación Alianza para la Depresión.
El objetivo de este ambicioso proyecto es realizar un llamamiento a la población europea sobre la necesidad de una mayor sensibilización sobre esta patología, que cada vez resulta más frecuente.
También se pretende urgir a los estamentos políticos, sanitarios y sociales a que promuevan acciones encaminadas a proporcionar los recursos necesarios para poder afrontar y mejorar el abordaje de esta enfermedad, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, teniendo en cuenta la calidad de vida de las personas afectadas y su entorno social y familiar.
“Es necesario conseguir una mayor concienciación social sobre el impacto de esta enfermedad y conseguir que se destinen más recursos para poder realizar un adecuado abordaje de las personas afectadas y de sus familias”, señaló, a este respecto, el doctor Juan Manuel Mendive, responsable en España de la Organización del día Europeo de la Depresión.
Un elevado coste a nivel personal y laboral
La depresión es una enfermedad tratable en la que se observa un desequilibrio de unas sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores. Hoy en día, esta patología, en sus distintas manifestaciones, afecta a unos 4 millones de españoles, cerca del 10 por ciento de la población.
Por este motivo, la concienciación social sobre el incremento de la carga asociada a la depresión se hace cada vez más patente y resulta fundamental disponer de una adecuada información acerca de esta patología.
“Se ha comprobado que la depresión es cada vez más frecuente, afirmó el doctor Mendive, y que produce una importante repercusión tanto a nivel personal y familiar como a nivel laboral y social”. Por este motivo, “esta patología supone un elevado coste ya que, a los costes directos de asistencia sanitaria y farmacéutica hay que añadir la repercusión laboral y económica por los días de ausencia en los puestos de trabajo”, añadió el doctor.
En concreto, el presidente de la Alianza para la Depresión, Jaime Smith, se refirió a un reciente estudio europeo que cifra su coste en cerca del 10 por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) de los países europeos, y que señala también que uno de cada seis europeos padece, ha padecido o padecerá depresión a lo largo de su vida.
Necesidad de apoyo y entendimiento
Según explicó el doctor Jerónimo Saiz (vicepresidente Sociedad Española de Psiquiatría) el paciente tipo es una mujer de entre 20 y 50 años que a raíz de padecer un problema o pérdida o un acontecimiento traumático empieza a desarrollar un sentimiento de culpa, tristeza, infravaloración, desánimo…Luego también puede acompañarse de síntomas físicos como pérdida de peso, falta de sueño, pérdida de ánimo, etc.
La persona siente dentro de sí una imposibilidad enorme de poder seguir el curso normal de su vida y de sus actividades y se siente, en muchos casos, vacía por dentro. Esto implica que las personas depresivas necesiten un mayor apoyo y comprensión.
“Los pacientes necesitan que se entienda su padecimiento -explicó el doctor Mendive- y que no se banalice su enfermedad por no ser una enfermedad orgánica”. En muchos casos se ha llegado a hablar de depresión con demasiada facilidad, casi asimilando su significado al de cualquier pena o tristeza, lo que no es cierto y puede hacer que se desvirtúe el verdadero significado de esta enfermedad.
Atención Primaria, el portal de entrada
Sin embargo, a pesar de estas cifras tal altas de prevalencia, casi la mitad de los pacientes están sin diagnosticar y de los que lo están, sólo uno de cada cuatro son adecuadamente tratados, según destacó el doctor Jerónimo Sainz, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.
Y ello, a pesar también, de que los trastornos psiquiátricos son el motivo de una de cada 4 consultas en Atención Primaria y de que, dentro de ellas, la depresión y la ansiedad suponen el 80 por ciento del total de los casos.
Entre las razones que los expertos achacan a esta falta de diagnóstico, destacan que "muchas veces el propio sujeto no tiene conciencia de que esté padeciendo una depresión y atribuye sus padecimientos a otras causas". Ahí es donde cobra aún más importancia el papel de su médico.
Por ello, señalan la importancia de la Atención Primaria como "punto crítico" para llegar al diagnóstico y tratamiento de estos pacientes, ya que es en este entorno asistencial donde de manera prioritaria se diagnostica y se trata esta patología, que tal y como destacan los expertos, “es una enfermedad que se puede curar”.
En concreto, el doctor Saiz señaló que los tratamientos con antidepresivos alcanzan una eficacia en torno al 70 por ciento, y Jaime Smith destacó, por su parte, el importante papel que juegan los grupos de autoayuda como complemento a la labor de los profesionales sanitarios en el tratamiento de esta patología.
Ámbitos de actuación
Así, los expertos y organizaciones reunidas con motivo de este Día Europeo de la Depresión, destacaron que para mejorar la situación de las personas afectadas de depresión y sus familiares es preciso promover medidas en diferentes ámbitos.
Por una parte, señalan que es fundamental llevar a cabo actividades desde los diversos estamentos políticos, sanitarios y sociales para que se proporcionen los recursos necesarios que permitan solucionar las crecientes necesidades tanto de los pacientes con depresión como de sus familias. En este sentido, los responsables sanitarios “han de ser los encargados de garantizar la dotación de estos recursos necesarios para poder afrontar esta enfermedad de forma satisfactoria.
Paralelamente, las diferentes asociaciones sin ánimo de lucro que promueven acciones encaminadas a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la depresión, así como la mejora en la calidad de vida de las personas afectadas, han de poder ver satisfechas sus reivindicaciones mediante los necesarios recursos provenientes de los estos estamentos políticos y sociales.
Por otra parte, las empresas deberían dotarse de la infraestructura adecuada para que, a través de sus unidades de prevención de enfermedades laborales, puedan detectar posibles casos de enfermedad depresiva entre los pacientes, en muchas ocasiones debidas a condiciones auténticamente difíciles por mobbing u otras circunstancias familiares.













