Bésame, bésame mucho
Como si fuera esta la noche
La última vez
Piensa que tal vez mañana
Yo ya estaré lejos
Muy lejos de aquí
Esta letra tan conocida del bolero "Bésame Mucho", trae -además de una declaración de amor apasionada como todos los boleros- una amenza implícita.
Si no amamos a este género musical, si no lo bailamos y lo cantamos y recitamos sus letras de memoria y nos acordamos al evocarlas de nuestros anteriores romances, el bolero se puede ir muy lejos de aquí.
Este género musical, cuyo nacimiento ubican algunas
teorías en España, se nutrió de ritmos locales en el Caribe, tuvo como sus principales escenarios a México, Cuba y Puerto Rico, y llegó a países tan lejanos en el continente como Argentina y Estados Unidos.
Pero la era de oro del bolero quedó en el pasado, como la mayoría de los amores a los que iban dedicados sus letras nostálgicas y a veces desgarradoras.
¿Será que este género musical pasó de moda para siempre? ¿Que sus letras -muchas veces ingenuas- han sido reemplazadas por las baladas pop? ¿Que su danza lenta e íntima ya no tiene lugar en las pistas de baile? ¿O son los romances que generaron su auge los que han perdido el brillo de antaño?













