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Archivos de: Noviembre 2006, 15

Separados hace 400.000 años

por tribilin2005 @ 2006-11-15 - 10:29:01 pm

Un estudio genético reveló que los humanos modernos comenzaron a evolucionar separadamente de los neandertales hace 400.000 años.

Cráneo de Neanderthal

El equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, Alemania, logró obtener un extracto de ADN de los huesos de un neandertal de 38.000 años y lo comparó con el ADN de humanos modernos y de chimpancés.

Según el estudio -que apareció en la publicación especializada Nature and Science- hay muy poca diferencia entre el hombre moderno y el antiguo.

Los neandertales eran pequeños y corpulentos primos de los humanos modernos. Vivían en toda Europa y partes de Asia y desaparecieron de los registros fósiles hace unos 28.000 o 30.000 años.

Lo que sabemos sobre ellos está basado en estos fósiles y en los artefactos encontrados.

Ahora, dos estudios independientes de los genes de los neandertales han provisto a los científicos con nueva información.

99,5%

Los investigadores lograron extraer ADN de los huesos de un neandertal de 38.000 años hallado en Croacia.

Los resultados de la investigación revelaron que los neandertales son similares a los humanos modernos en términos genéticos en un 99,5%.

Nosotros compartimos con ellos un ancestro común 700.000 años atrás, pero nos separamos completamente de ellos hace 400.000 años.

El análisis sugiere que una vez que se produjo esta división hubo muy poca o ninguna reproducción mutua.

El doctor Edward Rubin es uno de los expertos involucrados en la decodificación del ADN. Según él, con el tiempo, esta información genética nos permitirá hacernos una idea más completa de la vida del neandertal.

"(La información tomada del ADN) revela aspectos de la biología del Neandertal que nunca podríamos haber inferido ni de sus huesos ni de los artefactos asociados".

Controversia

Esta información sale a la luz en momentos en que existe una controversia sobre el estilo de vida y las habilidades del Neandertal.

Descubrimientos recientes de carbón, herramientas y otros artefactos en cuevas de Gibraltar sugieren que sobrevivieron miles de años más de lo que se pensaba.

Se cree que los Neandertales utilizaron estas cuevas como lugares para cocinar, comer y dormir.

Algunos científicos creen que los Neandertales eran más inteligentes y más compasivos de lo que aparentan, tomando en cuenta las sofisticadas hojas de los cuchillos que utilizaban y los rituales para marcar los entierros.

Una decodificación completa del genoma del Neandertal, trabajo que los investigadores estiman tomará dos años, podría servir para responder algunos de estos y otros interrogantes sobre su cuerpo y su cerebro.


 
 

Las mujeres mayores no son inmunes a los trastornos alimentarios.

por tribilin2005 @ 2006-11-15 - 10:20:59 pm

Aun cuando estén en sus 60, muchas mujeres no son felices con su peso corporal y sus formas, y un pequeño porcentaje sufre de trastornos alimentarios, sugirió un nuevo estudio.

Aunque la anorexia, la bulimia y otros desórdenes alimentarios afectan especialmente a las mujeres jóvenes, existe alguna evidencia de que las cuestiones de la imagen corporal y los trastornos alimentarios también afectan a las mujeres más allá de la mediana edad.

En un nuevo estudio, investigadores en Austria hallaron que entre 475 mujeres de 60 a 70 años, el 60 por ciento dijo que se sentía insatisfecha con su cuerpo. Asimismo, el 4 por ciento reunía los criterios del diagnóstico de un trastorno alimentario.

Para la mayoría de esas mujeres, el diagnóstico fue "trastorno alimentario sin otra especificación", en el que una persona tiene los síntomas de la condición sin reunir los criterios de la anorexia o la bulimia. Las personas con ese diagnóstico podrían, por ejemplo, tener síntomas de anorexia, pero tener un peso normal. O podrían purgarse mediante el vómito o el abuso de laxantes, pero no darse atracones, como en la bulimia.

Podría sorprender a muchos la posibilidad de que las mujeres mayores sufran de trastornos alimentarios, ya que incluso los médicos desconocen el problema, indicó la doctora Barbara Mangweth-Matzek, investigadora principal del estudio y profesora de la Innsbruck Medical University.

Eso se debe a que casi no existen estudios sobre la imagen corporal y las alteraciones alimentarias de las mujeres adultas mayores, dijo a Reuters Health.

Para el estudio, que aparece en International Journal of Eating Disorders, el equipo dirigido por Mangweth-Matzek realizó una encuesta a mujeres adultas mayores elegidas al azar sobre los hábitos alimentarios, la imagen corporal y todo síntoma de alteración alimentaria.

El estudio halló que más del 60 por ciento de las mujeres estaba al menos algo insatisfecha con su cuerpo, incluidas más de un tercio con peso normal.

Casi el 90 por ciento dijo que se "sentía" gorda.

Resultados como esos respaldan la idea que una vez que las mujeres quieren alcanzar un ideal de delgadez, ese sentimiento no desaparece con la edad, señaló Mangweth-Matzek.

Incluso a medida que envejecemos, destacó, "los ideales, los deseos y las preferencias siguen siendo los mismos".

Para 18 participantes, o casi el 4 por ciento, las distorsiones de la imagen corporal y los hábitos alimentarios eran lo suficientemente severos como para indicar un trastorno alimentario.

Otro 4 por ciento tuvo un solo síntoma del trastorno, en su mayoría el apetito desenfrenado o el uso de laxantes o diuréticos para bajar de peso.

Reconocer un trastorno alimentario en una mujer adulta mayor podría ser un desafío, indicó Mangweth-Matzek, dado que los cambios de apetito y la pérdida de peso pueden aparecer por otras enfermedades frecuentes en los adultos mayores.

Y mientras podría esperarse que sólo una pequeña cantidad de esas mujeres tenga un trastorno alimentario, dijo la autora, se necesitan más estudios para comprender la verdadera prevalencia del problema y cómo resolverlo.

El aparato digestivo y su funcionamiento

por tribilin2005 @ 2006-11-15 - 04:38:56 pm

Aparato digestivo

El aparato digestivo es una serie de órganos huecos que forman un largo y tortuoso tubo que va de la boca al ano (ver figura). El interior del tubo está revestido por una membrana llamada mucosa. La mucosa de la boca, el estómago y el intestino delgado contiene glándulas diminutas que producen jugos que contribuyen a la digestión de los alimentos.

Hay otros dos órganos digestivos compactos, el hígado y el páncreas, que producen jugos que llegan al intestino a través de pequeños tubos. Además, algunos componentes de otros aparatos y sistemas (por ejemplo, los nervios y la sangre) juegan un papel importante en el aparato digestivo.

¿Por qué es importante la digestión?

Cuando comemos alimentos como pan, carne y verduras, estos no están en una forma que el cuerpo pueda aprovechar para nutrirse. Los alimentos y bebidas que consumimos deben transformarse en moléculas más pequeñas de nutrientes antes de ser absorbidos hacia la sangre y transportados a las células de todo el cuerpo. La digestión es el proceso mediante el cual los alimentos y bebidas se descomponen en sus partes más pequeñas para que el cuerpo pueda usarlos como fuente de energía, y para formar y alimentar las células.

¿Cómo se digieren los alimentos?

La digestión comprende la mezcla de los alimentos, su paso a través del tracto digestivo y la descomposición química de las moléculas grandes en moléculas más pequeñas. Comienza en la boca, cuando masticamos y comemos, y termina en el intestino delgado. El proceso químico varía un poco dependiendo de la clase de alimento.

Paso de los alimentos a través del aparato digestivo

Los órganos grandes y huecos del aparato digestivo poseen músculos que permiten que sus paredes se muevan. El movimiento de estas paredes puede impulsar los alimentos y los líquidos, y mezclar el contenido de cada órgano. El movimiento típico del esófago, el estómago y los intestinos se llama peristaltismo. La acción del peristaltismo se parece a la de una ola del mar moviéndose por el músculo. Comenzando desde la parte superior y moviéndose lentamente hacia la parte inferior del órgano, el músculo comienza a contraerse y relajarse. Estas ondas alternadas de contracciones y relajaciones empujan la comida y los líquidos a través de cada órgano.

El primer movimiento muscular importante ocurre cuando ingerimos alimentos o líquidos. Aunque esta parte del proceso es voluntaria, en cuanto empieza se vuelve involuntaria y pasa a estar bajo el control de los nervios.

La comida que acabamos de ingerir pasa al siguiente órgano que es el esófago, y que conecta la garganta con el estómago. En la unión del esófago y el estómago hay una válvula en forma de anillo que cierra el paso entre los dos órganos. Sin embargo, a medida que los alimentos se acercan al anillo cerrado, los músculos que lo rodean se relajan y permiten el paso. Los alimentos entran entonces al estómago, que debe realizar tres tareas mecánicas. Primero, debe almacenar la comida y los líquidos ingeridos. Para ello, el músculo de la parte superior del estómago debe relajarse y aceptar volúmenes grandes de material ingerido. La segunda tarea es mezclar los alimentos, los líquidos y el jugo digestivo producido por el estómago. La acción muscular de la parte inferior del estómago se encarga de esto. La tercera tarea del estómago es vaciar su contenido lentamente en el intestino delgado.

Esto último recibe la influencia de varios factores, como la naturaleza de los alimentos (especialmente su contenido de grasas y proteínas) y el grado de actividad muscular del estómago y del intestino delgado. A medida que los alimentos se digieren en el intestino delgado y se disuelven en los jugos del páncreas, el hígado y el intestino, el contenido intestinal se va mezclando y avanzando para facilitar la digestión adicional.

Finalmente, todos los nutrientes digeridos se absorben a través de las paredes intestinales. Los productos de desecho de este proceso comprenden partes no digeridas de los alimentos, conocidas como fibra, y células viejas que se han desprendido de la mucosa. Estos materiales son impulsados hacia el colon, en el cual permanecen generalmente durante uno o dos días, hasta cuando se expulsa la materia fecal durante la deposición.

La producción de los jugos digestivos

Las glándulas del sistema digestivo son de primordial importancia en el proceso de la digestión, porque producen tanto los jugos que descomponen los alimentos como las hormonas que controlan el proceso.

Las que actúan primero son las glándulas salivares de la boca. La saliva que producen contiene una enzima que comienza a digerir el almidón de los alimentos y lo transforma en moléculas más pequeñas.

El siguiente grupo de glándulas digestivas está en la membrana que tapiza el estómago. Estas producen ácido y una enzima que digiere las proteínas. Uno de los misterios del sistema digestivo es la razón de por qué el jugo ácido del estómago no disuelve el propio tejido estomacal. En la mayoría de las personas, la mucosa estomacal puede resistir el jugo, a diferencia de los alimentos y de otros tejidos del cuerpo.

Después de que el estómago vierte los alimentos y su jugo en el intestino delgado, los jugos de otros dos órganos se mezclan con ellos para continuar el proceso. Uno de esos órganos es el páncreas, cuyo jugo contiene un gran número de enzimas que descomponen los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas de los alimentos. Otras enzimas que participan en el proceso provienen de glándulas de la pared intestinal o forman parte de ella.

El hígado produce la bilis, otro jugo digestivo, que se almacena en la vesícula biliar. Cuando comemos, la bilis sale de la vesícula por las vías biliares al intestino y se mezcla con las grasas de los alimentos. Los ácidos biliares disuelven las grasas en el contenido acuoso del intestino, como los detergentes disuelven la grasa de una sartén. Después de que las grasas se disuelven, las enzimas del páncreas y de la mucosa intestinal las digieren.

Absorción y transporte de los nutrientes

Las moléculas digeridas de los alimentos, y el agua y minerales provenientes de la dieta se absorben en la parte superior del intestino delgado. Los materiales absorbidos atraviesan la mucosa y pasan a la sangre, que los distribuye a otras partes del cuerpo para almacenarlos o para que pasen por otras modificaciones químicas. Como dijimos antes, esta parte del proceso varía dependiendo de los diferentes tipos de nutrientes.

Hidratos de carbono. Un adulto estadounidense promedio consume cerca de media libra de hidratos de carbono al día. Algunas de nuestras comidas más corrientes, como el pan, las papas, los pasteles, los dulces, el arroz, los espaguetis, las frutas y las verduras, contienen principalmente hidratos de carbono. Muchas de ellas contienen al mismo tiempo almidón, que es digerible, y fibra, que no lo es.

Los hidratos de carbono digeribles se descomponen en moléculas más sencillas por la acción de las enzimas de la saliva, del jugo pancreático y de la mucosa intestinal. El almidón se digiere en dos etapas: primero, una enzima de la saliva y del jugo pancreático lo descompone en moléculas de maltosa; luego, la maltasa, una enzima de la mucosa del intestino delgado, divide la maltosa en moléculas de glucosa que pueden absorberse en la sangre. La glucosa va por el torrente sanguíneo al hígado, en donde se almacena o se utiliza como fuente de energía para las funciones del cuerpo.

El azúcar común es otro hidrato de carbono que se debe digerir para que sea útil. Una enzima de la mucosa del intestino delgado digiere el azúcar común y lo convierte en glucosa y fructosa, cada una de las cuales puede absorberse en el intestino y pasar a la sangre. La leche contiene lactosa, otro tipo de azúcar que se transforma en moléculas fáciles de absorber mediante la acción de una enzima llamada lactasa, que se encuentra en la mucosa intestinal.

Proteínas. Los alimentos como carne, huevos y frijoles están formados por moléculas enormes de proteínas que deben ser digeridas por enzimas antes de que se puedan utilizar para fabricar y reparar los tejidos del cuerpo. Una enzima del jugo gástrico comienza la digestión de las proteínas que comemos. El proceso termina en el intestino delgado. Allí, varias enzimas del jugo pancreático y de la mucosa intestinal descomponen las enormes moléculas en unas mucho más pequeñas, llamadas aminoácidos. Estos pueden absorberse en el intestino delgado y pasar a la sangre, que los lleva a todas partes del cuerpo para fabricar las paredes celulares y otros componentes de las células.

Grasas. Las moléculas de grasas son una importante fuente de energía para el cuerpo. El primer paso en la digestión de una grasa como la mantequilla es disolverla en el contenido acuoso del intestino. Los ácidos biliares producidos por el hígado actúan como detergentes naturales que disuelven las grasas en agua y permiten que las enzimas descompongan sus grandes moléculas en moléculas más pequeñas, algunas de las cuales son los ácidos grasos y el colesterol. Los ácidos biliares se unen a los ácidos grasos y al colesterol y les ayudan a pasar al interior de las células de la mucosa. En ellas, las moléculas pequeñas vuelven a formar moléculas grandes, la mayoría de las cuales pasan a los vasos linfáticos cercanos al intestino. Estos vasos llevan las grasas modificadas a las venas del tórax y la sangre las transporta hacia los lugares de depósito en distintas partes del cuerpo.

Vitaminas. Otros integrantes fundamentales de nuestra comida que se absorben en el intestino delgado, son las vitaminas. Estas sustancias químicas se agrupan en dos clases, según el líquido en el que se disuelven: hidrosolubles (todas las vitaminas del complejo B y la vitamina C) y liposolubles (las vitaminas A, D y K).

Agua y sal. La mayoría del material que se absorbe del intestino delgado es agua, en la que hay sal disuelta. El agua y la sal vienen de los alimentos y líquidos que consumimos y de los jugos que las glándulas digestivas secretan. En el intestino de un adulto sano se absorbe más de un galón de agua con más de una onza de sal cada 24 horas.

¿Cómo se regula la digestión?

Reguladores hormonales

Una característica fascinante del aparato digestivo es que contiene sus propios reguladores. Las principales hormonas que controlan las funciones del aparato digestivo se producen y liberan a partir de células de la mucosa del estómago y del intestino delgado. Estas hormonas pasan a la sangre que riega el aparato digestivo, van hasta el corazón, circulan por las arterias y regresan al aparato digestivo, en donde estimulan la producción de los jugos digestivos y provocan el movimiento de los órganos.

Las hormonas que controlan la digestión son la gastrina, la secretina y la colecistocinina.

La gastrina hace que el estómago produzca un ácido que disuelve y digiere algunos alimentos. Es necesaria también para el crecimiento normal de la mucosa del estómago, el intestino delgado y el colon.

La secretina hace que el páncreas secrete un jugo digestivo rico en bicarbonato. Estimula al estómago para que produzca pepsina, una enzima que digiere las proteínas, y al hígado para que produzca bilis.

La colecistocinina hace que el páncreas crezca y produzca las enzimas del jugo pancreático, y hace que la vesícula biliar se vacíe.

Reguladores nerviosos

Dos clases de nervios ayudan a controlar el trabajo del aparato digestivo. Los nervios extrínsecos (de afuera) llegan a los órganos digestivos desde el cerebro o desde la médula espinal y provocan la liberación de dos sustancias químicas: la acetilcolina y la adrenalina. La acetilcolina hace que los músculos de los órganos digestivos se contraigan con más fuerza y empujen mejor los alimentos y líquidos a través del tracto digestivo. También hace que el estómago y el páncreas produzcan más jugos. La adrenalina relaja el músculo del estómago y de los intestinos y disminuye el flujo de sangre que llega a estos órganos.

Los nervios intrínsecos (de adentro), que forman una red densa incrustada en las paredes del esófago, el estómago, el intestino delgado y el colon, son aún más importantes. La acción de estos nervios se desencadena cuando las paredes de los órganos huecos se estiran con la presencia de los alimentos. Liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan el movimiento de los alimentos y la producción de jugos en los órganos digestivos.

Somos cada vez menos inteligentes

por tribilin2005 @ 2006-11-15 - 11:21:37 am

Cada vez existe menos inteligencia en el mundo. No es una amarga constatación, ni se refiere a una manera de decir, sino a una seria hipótesis científica. En el mundo, en efecto, estaría en curso una pandemia silenciosa debido a compuestos químicos contaminantes que causan problemas en el desarrollo del cerebro en millones de niños, llevando consigo disturbios conductuales como el autismo o la hiperactividad, así como el retraso mental.

Esta alarma fue lanzada por la revista británica "The Lancet", firmada por los investigadores del Harvard School of Public Health de Boston, quienes han redactado la lista negra de las sustancias potencialmente tóxicas, hasta ahora compuesta por 202 sustancias químicas. Se estima, por ejemplo, que todos los niños nacidos en los países industrializados entre 1960 y 1980 hayan sido expuestos al plomo de los carburantes y que esta exposición haya disminuido el cociente intelectivo (QI) en más de 130 (considerado típico de una inteligencia notable) y aumentado el número de personas que totalizan menos que 70.

Los contaminantes ambientales, sobre todo los derivados industriales, son muchísimos; pero hasta ahora sólo pocos tienen datos ciertos sobre sus efectos nocivos en la salud y en todo caso siempre ha sido descuidada la cuestión de la exposición a las bajas dosis, que actúa tranquila y pasa desapercibida y puede causar serios problemas de salud sobre todo a los más pequeños.

Se calcula que cerca de un niño sobre seis tenga una disturbio del desarrollo, casi todos en el sistema nervioso.

La preponderancia de molestias del sistema nervioso no es casual, se debe al hecho que, ya desde el desarrollo fetal hasta toda la adolescencia, el cerebro es particularmente vulnerable y basta muy poco para frenar su natural recorrido de desarrollo. Eso puede favorecer la aparición de disturbios del comportamiento, como el Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención (ADHD) o de enfermedades neurológicas como el autismo, o bien puede determinar cambios en la inteligencia del niño.

Los investigadores americanos han examinado de manera sistemática todos los datos disponibles sobre la toxicidad química para identificar los compuestos químicos de empleo común en las industrias, que son los más riesgosos de causar molestias del desarrollo del cerebro.

Existe una lista de 202 sustancias químicas dañinas, y los expertos advierten (estudios sobre animales demuestran que esta lista pudiera ser más larga) que el resultado de esto es que hoy millones de niños en el mundo son "víctimas" ignorantes de una epidemia silenciosa.

Desafortunadamente todavía es mucho el trabajo por hacer para salvaguardar la salud de los niños: Hace falta adoptar el principio de precaución para que cada sustancia química sea rígidamente reglamentada y, sólo si sucesivamente se demuestra su inocuidad, la reglamentación puede hacerse menos urgente.

Este procedimiento se empieza a usar en Europa, pero todavía es subvalorado en EEUU. Y como si no bastara, donde la toxicidad sea documentada extensamente como por los primeros cinco compuestos en la lista (metil-mercurio, PBC, plomo, arsénico) no se interviene con una reglamentación adecuada que proteja a los niños.

Sólo en relación al plomo y al mercurio existen las reglas dirigidas a proteger a los más pequeños, para los otros 200 compuestos de la lista, conocidos agentes tóxicos del cerebro, no existe ningún reglamento.

Los contaminantes industriales, por lo tanto, son causa de una epidemia silenciosa, concluyeron los expertos, ya responsables del problemas de desarrollo del cerebro en millones de niños en el mundo. Una epidemia silenciosa porque se trata de problemas subclínicos, pero su impacto es enorme: Déficit de desarrollo cerebral significan reducidas capacidades (y por lo tanto productividad) para los adultos del mañana.

El cerebro de nuestros niños es el recurso económico más preciado que tenemos, y por eso debemos adoptar iniciativas de salud pública que los protejan.

La mitad de los jóvenes se comen todo lo que pueden mientras practican sexo

por tribilin2005 @ 2006-11-15 - 02:33:44 am

Cada uno de nosotros sabemos lo que nos gusta en la cama, si vamos o no a algún sex shop, qué artículos compramos si es que entramos a estos comercios... pero ¿y el resto? ¿Qué les gusta a los españoles en la cama? La revista Interviú publica esta semana una gran encuesta con los nuevos gustos sexuales de los españoles. Algún adelanto: la mitad ve cine porno en pareja y las amas de casa son las que más jadean.

Los datos recogidos en el estudio apuntan que los españoles son cada vez más desinhibidos en la cama. Cada vez se compran más consoladores y vibradores... y si se compran... se usan.

¿Sabían que el 33´3% de los baleares piensan constantemente el sexo? ¿que el 15´7% de los estudiantes no se lo quitan de la cabeza y que el 9´5% de los mayores de 45 años sólo piensan en lo único?

Juguetes eróticos

Hay que quitarse la idea de que en un sex shop sólo hay salas oscuras y cabinas de cine X. Los nuevos sex shop ofrecen "artilugios" para ellos y cada vez más para ellas, charlas sobre sexo... de ahí que las mejores compradoras sean las amas de casa (60%). Hay que destacar que el 60´5% de los catalanes ha entrado alguna vez en uno y que, por comunidades, los que más "pican" son los canarios.

Punto G masculino

Lo que más les pone a ellos es un estimulador de Punto G masculino. Fíjense que en el primer mes que lleva en el mercado ya ha alcanzado la venta de 400 unidades... Es un masajeador prostático. Los que lo han usado cuentan que se consiguen potentes y continuados orgasmos no eyaculatorios, y sólo cuesta 65 euros.

Tangas de perlas

Aparecieron en la serie "Sexo en Nueva York" y las mujeres españolas acudieron en masa a hacerse con un ejemplar. Llevarlo puesto asegura caminar con garbo, ya que el hilo de perlas acaricia la zona clitorial.

¿Saben que el 30´2% de las parejas utilizan un consolador? ¿que el 20% de las amas de casa han usado un juguete a solas? ¿y que el 20´8% de las parejas usa el anillo vibrador?

Nueve semanas y media

Seguro que muchos de ustedes han jugado alguna vez a ser Mickey Rourke y Kim Basinger en la famosa película. ¿Me equivoco? Pues no son los únicos: el 40% de los españoles han utilizado alguna vez alimentos como parte del juego sexual. Los más jóvenes son los más glotones: la mitad confiesa comerse todo lo que pueden mientras practican sexo, y los alimentos más comunes para este tipo de "escenas" son las frutas y verduras, las cremas, natas, los yogures y las mermeladas.

Dale que te pego

Las pervesiones se las guardan unos pocos. Sólo el 2´5% confiesa practicar actos sadomasoquistas y algunos menos afirman travestirse (los que más, los navarros). Los más bestias en este aspecto son los habitantes de baleares (13%), los aragoneses (11´5%) y los cántabros (8´3%)

Sexo @

Desde que se inventó Internet... el sexo ha cambiado: los jubilados y los jóvenes están enganchados a la Red de redes y muchos de ellos visitan webs porno (el 33´3% de los jubilados) y practican cibersexo (el 18´6% de los jóvenes)

Sí, sí, siiiiiiiiiii

Casi la mitad de las españolas jadean en la cama, y para esto da igual la edad: el 43% de las amas de casa gimen que es un escándalo.

¿Sabían que además al 73´3% de los madrileños les pone que les digan guarrerías?

Sé que quieren saber más... pero para ello tendrán que esperar a la próxima semana. Ésto es sólo la primera parte de la gran encuesta sexual de Interviú.


 
 

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