Hace 49 años cayó la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez

Pérez Jiménez

El 23 de enero de 1958 es una fecha memorable en la historia política de Venezuela. Es derrocado el General Marcos Pérez Jiménez, tras perder el liderazgo producto de la crisis política evidenciada en su propio gabinete, así como por su decadencia en el seno de las fuerzas castrenses, hechos que condujeron inevitablemente al alzamiento militar del 1º de enero de ese año, con el cual quedó sellada la salida del poder del dictador y la instauración de la democracia en Venezuela.

Al caer el mandatario absolutista, culminó un régimen sustentado en el predominio del poder y la dominación militar, iniciado en 1952 hasta ese glorioso 1958, cuando el heroismo de muchos patriotas permitió acabar con los desmanes ocasionados por el exceso de autoridad en manos de un solo hombre.

Reconocidos historiadores atribuyen las causas del derrocamiento del gobierno de Marcos Pérez Jiménez a la crisis militar reinante en aquel entonces, la cual afectó la supremacía del dictador sobre los demás miembros de las fuerzas castrenses, quienes guiados por el Teniente Coronel Hugo Trejo, miembro de la Fuerza Aérea de Maracay, estado Aragua, dieron el paso decisivo para sacar del camino al autócrata.

Otra de las razones esbozadas por los conocedores de la materia, vinculadas con la caída de Pérez Jiménez, es la crisis política ocasionada en el gobierno a raíz de la desmembración de su gabinete tras el plebiscito del mes de diciembre del año 1957, acontecimiento trascendental que trajo consigo alteraciones en el gabinete, además de la partida a otra nación del entonces Ministro del Interior, Laureano Vallenilla y del recordado Pedro Estrada, protagonista de excesos contra los más elementales derechos humanos, jefe en ese entonces de la hoy extinta Seguridad Nacional, conocida por sus abusos en la persona de seres indefensos, cuyo error imperdonable era adversar al dictador.

También se argumenta que en el derrocamiento de Pérez incidió la publicación de algunos manifiestos contrarios al gobierno, los cuales fueron avalados y suscritos por calificados representantes de los diferentes sectores económicos, profesionales y culturales del país. Documentos estos perjudiciales para la imagen de un personaje que ya presentaba conflictos dentro de las propias Fuerzas Armadas, donde precisamente se había formado como militar.

Igualmente, se aduce que los pronunciamientos públicos de entes con proyección nacional como el Colegio de Ingenieros, la Asociación Venezolana de Periodistas, federaciones obreras y sectores empresariales, anteriormente en el anonimato, y a partir de entonces en franco rechazo al régimen, influyeron en el fracaso de Marcos Pérez Jiménez.

Un hecho que afectó profundamente la caída del dictador, fue la huelga del 21 de enero. Esta congregó a todos los sectores adversos a éste, conducidos por la Junta Patriótica, integrada por las organizaciones partidistas AD, Copei, el Partido Comunista y la URD.

Y es que el sistema de gobierno del mandatario absolutista no permitía oposición alguna. Por ello no tenían participación las principales toldas de la época: Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela. Tampoco tenían voz agrupaciones sindicales ni ninguna otra que representara antagonismo con respecto al régimen imperante. Esto, inevitablemente, provocó trastornos en el proceso democrático experimentado en Venezuela durante el Siglo XX.

Puede afirmarse entonces que a partir de ese 23 de enero del año 1958 el país retornó a la paz, con la garantía de que la democracia perdurará mientras haya un pueblo unido que, contra viento y marea, la defienda en pro del bienestar de todos.

OBRAS DE ENVERGADURA

Aunque el gobierno dictatorial de Marcos Pérez Jiménez, ha sido cuestionado durante años por sus excesos en contra de los más sagrados derechos de los hombres, mediante un régimen autocrático, absolutista, no es menos cierto que hubo logros importantes dignos de destacar durante el mandato de este hombre, recordado por sus desmedidos abusos.

Obras como la autopista Caracas-La Guaira y la planta Siderúrgica del Orinoco, construidas en 1953; la creación de la Avenida Urdaneta un año más tarde, en 1954; el Centro Simón Bolívar, el teleférico de Caracas y el Hotel Humboldt, erigido en 1956, forman parte del patrimonio físico legado por el dictador.

SÍNTESIS HISTÓRICA

1 de enero: Estalla movimiento militar en Maracay. Aviones de las Fuerzas Armadas atacan Caracas.

4 de enero: La Junta Patriótica publica el manifiesto "Pueblo y Ejército unidos contra la usurpación".

5 de enero: Pérez Jiménez detiene a numerosos oficiales de las Fuerzas Armadas y anuncia un cambio de Gabinete.

7 de enero: Los estudiantes protestan contra el gobierno.

9 de enero: Renuncian miembros del Gabinete Ejecutivo y el gobernador del Distrito Federal.

10 de enero: Pérez Jiménez juramenta a los nuevos miembros del Gabinete. Continúan protestas en algunos barrios de Caracas.

13 de enero: Pérez Jiménez asume el cargo de Ministro de la Defensa, mientras que el Comité Cívico-Militar coordina acciones en contra del gobierno.

15 de enero: Circula la Declaración de los Intelectuales, quienes reclaman la libertad democrática y solicitan que los poderes públicos sean la expresión genuina de la voluntad popular.

16 de enero: Cierran Liceo Andrés Bello por disposición del Ejecutivo, debido a enfrentamientos entre estudiantes y policías.

21 de enero: Toque de queda, a consecuencia de una huelga general, iniciada con el paro de la prensa.

23 de enero: Marcos Pérez Jiménez sale del país con su familia. Es sustituido por una Junta Militar integrada por oficiales de las distintas fuerzas, presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal.