El Senado belga aprobó de manera unánime una reforma legislativa por la que se aumentan las penas en caso de maltrato de animales y se prohíbe específicamente la práctica del sexo (zoofilia) con los mismos.

La Cámara legislativa dio el aprobado definitivo a la reforma de la Ley belga de protección del bienestar animal de 1986.

A partir de ahora, el texto prohíbe expresamente "mantener relaciones sexuales con animales".

Además, estipula que "nadie puede cometer acciones que no estén previstas por la ley y por las que un animal fallezca o sufra sin necesidad una mutilación, lesión o dolor".

La norma prevé penas de seis meses y una multa de mil euros en caso de incumplimiento, que podrán duplicarse en caso de reincidencia.

La ley habilita a la Justicia para cerrar temporal o definitivamente los lugares donde se cometieron los delitos, por ejemplo en el caso de traficantes.

Cadena Global/EFE