
Una de las Últimas fotos tomadas a la princesa Diana, antes de morir
La muerte de Diana, princesa de Gales, y su compañero sentimental, Dody al-Fayed, fue declarada homicidio por imprudencia del conductor de su automóvil y de los paparazzi que la perseguían.
Así lo decidió este lunes el jurado de la investigación judicial sobre el fallecimiento de ambas personas, llevada a cabo en el Tribunal Superior de Londres.
El fallo fue alcanzado por mayoría después de que el jurado se retirara a deliberar durante cuatro días.
Los integrantes del jurado decidieron que la tragedia de agosto de 1997 fue causada por la negligencia extrema de Henri Paul, chofer del vehículo en el que viajaban la princesa y al-Fayed, y de los fotógrafos paparazzi que perseguían el auto dentro del túnel Alma de París.
En ese incidente también perdió la vida el conductor del vehículo.
Durante los casi seis meses que duró la investigación judicial se escucharon los testimonios de más de 250 testigos venidos varios lugares del mundo.
Investigaciones previas, llevadas a cabo tanto por la policía francesa como la británica, habían concluido que las muertes se produjeron en un accidente.
El juez Scott Baker, que estuvo a cargo de la investigación judicial que concluyó este martes, había indicado que no existían pruebas que apoyaran las acusaciones del padre de Dodi al-Fayed.
Éste sostiene que las muertes de la princesa Diana y su novio fueron el resultado de una conspiración en la que estuvieron involucrados la reina Isabel II de Inglaterra, su esposo el príncipe Felipe, y los servicios secretos británicos.













