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tribilin2005
@ 2008-07-09 - 02:25:09 am
Cada año, entre 25 y 30 millones de personas abandonan los países occidentales para desplazarse a zonas tropicales, países de baja renta y a otros en vías de desarrollo en los que el riesgo de enfermar, si no se cumplen una serie de medidas preventivas, es elevado.

El 80 por ciento de los españoles que viajan a zonas tropicales regresan habiendo tenido problemas de salud relacionados con el viaje, alrededor del 60 por ciento padecen algún episodio diarreico y el 40 se siente enfermo por otras causas, según ha asegurado hace unos días el coordinador del Grupo de Investigación de Vacunas de la Comunidad de Madrid, el profesor José Ramón de Juanes.
Y es que, cada año, entre 25 y 30 millones de personas abandonan los países occidentales para desplazarse a zonas tropicales, países de baja renta y a otros en vías de desarrollo en los que el riesgo de enfermar es elevado. De este modo, aproximadamente, un 20 por ciento manifiesta molestias que continúan después del viaje y un 10 por ciento precisa asistencia médica.
Circunstancias personales como la edad, el sexo o el estado de salud, junto con las características propias propias del viaje como el destino, la duración de la visita o el tipo de alojamiento condicionan los riesgos a los que se expone el viajero. Por ello, el profesor de Juanes comentó que "es fundamental que los viajeros estén adecuadamente informados de los riesgos o problemas que el viaje puede representar y conocer las medidas y recomendaciones preventivas".
Las principales enfermedades importadas y de mayor riesgo para el viajero siguen siendo la diarrea, con una tasa de afectados que oscila entre el 25 y el 65 de los viajeros, la malaria, otras infecciones gastrointestinales por falta de higiene en los alimentos y las hepatitis víricas.
Dentro de este grupo la malaria es la primera causa infecciosa con riesgo de complicaciones graves y muerte. Asimismo, el crecimiento del turismo, los negocios internacionales, las intervenciones militares, la cooperación humanitaria y la afluencia de inmigrantes han contribuido a que el paludismo importado haya emergido con fuerza en el mundo occidental, donde se registran unos 10.000 casos cada año, 385 de los cuales se detectan en España.
La salud también viaja
Con el objetivo de informar a los viajeros sobre los países donde existen mayores riesgos sanitarios y las medidas preventivas a tomar para planificar viajes a zonas del mundo como El Caribe, África o países asiáticos como China, donde las Olimpiadas llevarán a miles de visitantes, el Ministerio de Sanidad y Consumo puso hace unas semanas en marcha, el programa 'La salud también viaja 2008'.
De este modo, y como cada año, Sanidad recuerda que quienes viajen al extranjero que deben consultar a los expertos de los centros de vacunación internacional -sobre todo los que vayan al Caribe o a destinos poco frecuentes- sobre las vacunas que necesitan, la situación del país y otras precauciones a tomar. Además, piden a los viajeros que cuenten a su médico cualquier síntoma que tengan tras el viaje, ya que algunas enfermedades no se manifiestan de manera inmediata.
Durante 2007, los centros de vacunación internacional autorizados por Sanidad atendieron a 238.600 viajeros, lo que supone casi un 20 por ciento más de visitas que el año anterior. Además, realizaron en 481.731 actuaciones preventivas individualizadas, dos actuaciones por viajero atendido y atendieron más de 190.000 llamadas telefónicas.
Para el nuevo director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, el epidemiólogo Ildefonso Hernández, este aumento de visitas a los centros de vacunación indica que los viajeros cada vez están más concienciados de la importancia que tiene cuidar la salud, también cuando salen al extranjero. "La salud cada vez es más el centro de la vida de las personas, también cuando viajan", indicó Hernández en declaraciones a Europa Press.
Las Olimpiadas en China

Así, según explicó Hernández, a la hora de viajar, sobre todo a países tropicales, las precauciones más necesarias son la vacuna de la fiebre amarilla y la prevención antipalúdica contra la malaria, ya que aún no existe una vacuna para esta enfermedad. También son importantes la vacuna de las fiebres tifoideas y la del tétanos.
"Cada país necesita unas vacunas específicas, por eso es importante pedir información sobre la situación del destino y su cobertura sanitaria. En nuestra página web ('www.msc.es/lasaludtambienviaja'), se puede consultar el riesgo de cada país y por itinerarios", apuntó el director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad.
Por ejemplo, para los turistas que este verano se decidan por China en sus vacaciones, Sanidad recomienda la vacuna de la fiebre tifoidea, la hepatitis B y llevar actualizada la del tétanos. "Según a qué zona se vaya también se aconsejan medidas contra el paludismo o malaria y la vacuna de la gripe, para que las posibilidades de coger cualquier tipo de gripe sea las más bajas", recomendó Hernández.
Asimismo, este experto destacó que a la hora de volver, los problemas más frecuentes que presentan los viajeros están relacionados con el paludismo, del que el año pasado se dieron unos 300 casos, y el dengue, que recientemente se ha extendido por zonas donde antes no era habitual, como Brasil, anotó.
Recomendaciones básicas
En concreto, las recomendaciones generales de Sanidad para estos viajeros son consultar un mes y medio antes del viaje un centro de vacunación internacional para conocer la situación sanitaria del país y las medidas de prevención que deban adoptarse e informarse de las vacunas o tratamientos preventivos necesarios para el destino.
Asimismo, aconsejan visitar al médico antes del viaje, si se padece alguna alergia o se esté tomando algún tratamiento, para contar con un informe médico actualizado y la cantidad suficiente de medicación, en el caso de las personas en tratamiento.
También es importante informarse sobre el sistema local de asistencia sanitaria y conocer la extensión de la cobertura de su seguro, además de elegir ropa y calzado adecuados y llevar un pequeño botiquín que contenga material de cura y algunos medicamentos para síntomas menores, como analgésicos o antihistamínicos.
En el país de destino, advierten de que hay que tener precaución con los alimentos y bebidas, que son la causa más frecuente de enfermedad en el viajero. Es recomendable lavarse las manos con frecuencia para evitar infecciones; beber agua embotellada y evitar el consumo de hielo; consumir sólo leche envasada y derivados lácteos higienizados y tener cuidado con la repostería y los helados.
Las comidas deben estar cocinadas y conservadas a temperatura adecuada; es positivo evitar los productos crudos y tener especial cuidado con las salsas y los preparados que contengan huevo crudo. La fruta debe ser pelada personalmente y las verduras no deben comerse crudas; Además, no se debe comer en puestos ambulantes.
Ante las posibles agresiones del entorno, recomiendan protegerse del calor, de la humedad y de la exposición directa al sol, especialmente en las personas mayores y los niños, además de contra picaduras de insectos, con ropa adecuada y repelentes. También extremar la precaución frente a accidentes de tráfico y las lesiones o contagios en lugares de baño, además de cuidar la higiene personal.
¡Cuidado con las drogas!

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad también ha querido hacer un llamamiento de alerta, de cara a las vacaciones, de las consecuencias que puede traer al viajero el transporte o consumo de drogas en otros países. Así, la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, informó hace unos días que unos 1.871 españoles están en estos momentos detenidos en el extranjero, el 77 por ciento de ellos (unas 1.442 personas) por tráfico de drogas a pequeña escala o consumo.
Asimismo, los últimos datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación advierten de que el 30 por ciento de estas detenciones (429) se llevaron a cabo en países como Italia, Holanda, Reino Unido o Alemania, que por europeos están considerados falsamente como más 'permisivos' con este consumo.
Los países con más españoles detenidos por drogas son, hasta el pasado 1 de junio, Marruecos con 181, el 91 por ciento del total de españoles detenidos en este país; Perú con 152, el 96 por ciento del total y Portugal con 102, el 78 por ciento de las detenciones. Le siguen Francia con 100 españoles detenidos por drogas (51%); Argentina con 100, (97%); Italia con 92 detenidos por drogas (91%) y Brasil con 85 (86%).
Según destacó Moya, hay que acabar "con el falso mito de que hay países muy tolerantes hacia el consumo de drogas y de que se puede ganar dinero fácil traficando a pequeña escala" en el extranjero. Asimismo, Sanidad y Justicia buscan concienciar del peligro que corren estas 'mulas' de la droga de acabar en prisión, a veces en países más pobres con cárceles donde no se garantiza ni la cobertura de necesidades básicas ni sus derechos.
Además, quiere advertir a los viajeros, sobre todo a los más jóvenes, de que en la mayor parte de los países "el consumo de drogas en la vía pública o en locales de ocio está penado" y que también en Europa pueden surgir problemas por el tráfico a pequeña escala. "Lo más probable es que terminen en la cárcel en condiciones de reclusión muy duras, a miles de kilómetros de sus familias, en países donde desconocen las leyes, los derechos que les asisten, el idioma y donde no siempre se respetan los derechos humanos", recalcó.
En la misma línea, Mejía destacó que algunas legislaciones son "muy duras", pudiendo llegar a imponer incluso pena de muerte o cadena perpetua. Asegura que el Gobierno ha pedido el traslado a España de la mitad de los presos españoles que están fuera. Sin embargo, este trámite dura entre dos y tres años y sólo se puede iniciar cuando se cuenta con una sentencia firme, que "suele tardar en producirse" y que como en el caso de un detenido por drogas en Egipto, puede llegar a los 16 años de espera. "El proceso de tramitación es largo, sobre todo cuando la pena impuesta es mucho mayor que en España", aseveró.
Mulas de la droga por vacaciones
Según destacó el subdirector general de Protección de Españoles en el Extranjero del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, Javier Herrera, el perfil más común del español que es detenido por delitos de drogas en el extranjero es el de un varón joven, entre los 20 y 40 años de edad, de escasos recursos económicos y poca formación que busca dinero transportando droga al extranjero durante las vacaciones.
Sin embargo, este experto advirtió de que "cada vez son más" los jóvenes de clase media y sin antecedentes penales que trafican con estupefacientes para pagar sus vacaciones.
En este sentido, el presidente de la Fundación Ramón Rubial-Españoles en el Mundo señaló que las mafias suelen utilizar "a chicos con un entorno familiar sano y estable y sin antecedentes penales" como 'mulas' de su droga "por la facilidad para pasar desapercibidos en viajes de turismo", presentándoles el delito como una buena manera de costear su estancia en otro país.
Asimismo, el presidente de la fundación insistió en las "graves consecuencias" que para muchos jóvenes ha traído el consumo de cannabis en lugares públicos fuera de España, "no sólo por el efecto negativo en su salud, sino por la ignorancia de las leyes del país al que han ido de vacaciones". "Nos enfrentamos a un problema de extrema gravedad. De ahí la importancia de este tipo de campañas", sentenció.