Las pruebas del corazón que se le ofrecen a los pacientes que experimentan dolores en el pecho no son muy valiosas a la hora de predecir futuras enfermedades cardÃacas, afirmó un equipo de investigadores del London Chest Hospital, en el Reino Unido.

El electrocardiograma permite controlar la actividad eléctrica del corazón.
En vez de hacer electrocardiogramas, los médicos deberÃan dedicar más tiempo a conversar con los pacientes sobre sus sÃntomas y examinarlos en mayor profundidad, añadieron los cientÃficos.
El equipo de médicos siguió atentamente el caso de 8.176 de personas con posibles anginas de pecho.
En el Reino Unido, aproximadamente dos de cada 100 personas tiene angina de pecho, uno de los sÃntomas más comunes de las enfermedades cardÃacas.
Cuando el paciente le informa al médico que le duele el pecho, generalmente se le hace un electrocardiograma para detectar si hay algún problema.
Este estudio registra la actividad eléctrica del corazón por un perÃodo de tiempo, buscando si existe alguna debilidad en el músculo del corazón o si el ritmo de los latidos es anormal.
Para obtener mejores resultados, los pacientes suelen hacer esta prueba mientras hacen ejercicios.
Examen y evaluación
El equipo de expertos descubrió que más de la mitad de los "eventos" coronarios, como por ejemplo los ataques al corazón, ocurrieron en pacientes cuyos electrocardiogramas habÃan producido buenos resultados.
Una evaluación clÃnica de rutina, en la que se registra en detalle la historia clÃnica del paciente y un examen exhaustivo, fueron casi tan buenos como el electrocardiograma a la hora de predecir futuros problemas cardÃacos, señalaron los médicos.
La conclusión a la que llegó el estudio fue que estas pruebas tienen "un valor limitado" para los médicos cuando se trata de pacientes que no han sufrido en el pasado enfermedades cardÃacas.
El doctor Mike Knapton, de la Fundación Británica para el Corazón, agregó que el estudio demostró que lo mejor en esos casos es conversar con el paciente.
"Las pruebas como los electrocardiogramas -hechos en reposo o durante el ejercicio- pueden resultar útiles cuando los pacientes tienen sÃntomas inusuales o sienten dolores en el pecho después de que se les ha colocado un bypass", aseguró Knapton.
"Pero los electrocardiogramas durante el ejercicio no son muy buenos para evaluar los riesgos futuros. Se necesitan mejores métodos para diagnosticar qué riesgo existe en pacientes con angina de pecho de que sufran un ataque cardÃaco o de que mueran", concluyó Knapton.

