Se llama Varicocele y ataca a los varones, a quienes puede causarles serios problemas para procrear.


Se llama Varicocele y ataca a los varones, a quienes puede causarles serios problemas para procrear.

La enfermedad tiene el nombre científico de varicocele y no es otra cosa que el surgimiento de várices en los testículos, un problema que compromete el deseo ser padres. El doctor Ángel Vélez Laguna nos cuenta que es un mal que generalmente se debe a algún problema hereditario.

Sus primeras señales, de acuerdo con el médico, especialista en el Instituto Mexicano del Seguro Social, pueden ser dolor a en el escroto o testículos. Hasta un 40% de sus ataques se dan en hombres de entre 15 y 30 años. Mala señal

Es una enfermedad que surge a consecuencia de insuficiencia en el drenaje de las venas, lo cual ocasiona estancamiento de la sangre, que a la vez genera complicaciones leves o problemas asociados a la reproducción, como esterilidad o infertilidad.

Vélez Laguna no deja escapar que el mal puede ser una herencia o agredir de un momento a otro. Existen causas como tumores en la parte inferior del riñón, que comprimen la vena testicular, donde se drena la sangre.

El experto dice que el mal se trata quirúrgicamente, previo diagnóstico clínico, consistente en la observación y palpación del área inguinal, incluyendo genitales. Todos los casos son diferentes, pero de fácil interpretación clínica para llegar a una valoración.

Otros estudios utilizados son la espermabioscopia, datos de la cantidad, calidad y movilidad de los espermatozoides, y el ultrasonido doppler, que determina la existencia de vasos varicosos.
Corte a tiempo

El médico Miguel Gómez Román dice que la cirugía consiste en ligar los vasos sanguíneos que dilatados y deja que la sangre retenida se reabsorba y genere nuevas venas, que van a dar la función que tenían las obstruidas.

Sobre la reincidencia de esta enfermedad, indica que es menor al uno por ciento; de presentarse nuevamente el problema y si se desea seguir procreando, se tendría que recurrir a otra cirugía.

Los doctores dicen que hay tres tipos: El primero no es notorio a la vista y sólo se encuentra con ultrasonido doppler; que detecta venas obstruidas por medio del sonido; el segundo es visible, aunque no representa una alerta y puede pasar desapercibido; y el tercero es completamente evidente, al estar las venas agrandadas y varicosas.

Entre las secuelas que puede acarrear el varicocele destacan: alteraciones en el desarrollo del testículo por mala irrigación de la sangre, es decir, hay pacientes que tienen diferencias en el tamaño testicular. Donde se presentó varicocele, el testículo es de menor tamaño, comparado con el otro.

Los especialistas recomiendan, que al igual que la mujer se revisa sus senos, el hombre palpe sus genitales externos por lo menos una vez al mes. Si encuentra alguna anormalidad o diferencia, lo más adecuado es acudir al médico.