Hay quienes no dan importancia al cuidado de los oídos, lo cual es el principio en el camino de la sordera

La perforación de tímpano no es problema, por si misma, ya que la naturaleza del oído lo reconstruye reconstruir, pero el asunto grave radica en las secuelas que deja, principalmente en los problemas auditivos, nos cuenta el doctor Miguel D´Urzo, miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello (FESORMEX).

Explica que cuando la perforación es muy pequeña, un otorrinolaringólogo puede elegir observarla durante un tiempo, para ver si cierra espontáneamente. Si es más grande, tarda más tiempo en cerrar, y “el daño auditivo es mayor y es necesario recurrir a una cirugía reparadora del tímpano llamado timpanoplastía”.

La cirugía habitualmente es exitosa, logrando el cierre de la perforación en forma permanente, y una mejoría de la audición, comenta.

Explicación científica

El tímpano es una membrana que separa el exterior (oído externo) del interior (oído medio), que aísla la presión de ambos compartimentos y su vibración transmite el sonido hacia el interior del oído. Cuando las ondas sonoras entran al oído, el tímpano vibra y transmite ciertas vibraciones por medio de tres pequeños huesos en el medio del oído.

Resta delicada parte del oído cumple con una función aislante de líquidos que pudiesen entrar por el conducto auditivo cuando se tiene contacto directo con el agua tanto al bañarse como al nadar.

Un tímpano perforado es un agujero o ruptura en la fina membrana que separa el conducto auditivo externo del oído medio; esta membrana recibe el nombre de Membrana Timpánica.

Peligros a la vista

Las causas principales que dañan ó perforan esta membrana son un golpe fuerte y directo en el oído; cambios bruscos de presión; introducción de un objeto extraño dentro del oído: bastones de algodón, pasadores, tapas de plumas; infección de oído no tratada o mal cuidada, puede causar la ruptura del tímpano a medida que aumenta la presión del líquido en el oído medio; así facilitar la entrada de bacterias que aumentan la infección.

Los expertos de FESORMEX indican que tanto niños como adultos pueden sufrir daño en la membrana timpánica, representado con los siguientes síntomas: Salida de líquido del oído de color claro, pus ó sangre; ruido ó zumbido constante en el oído; molestia o dolor persistente del oído puede ser severo y en aumento; puede existir una disminución repentina del dolor de oído seguido de una secreción de líquido.

La debilidad facial o aparición de vértigo, así como la pérdida auditiva leve ó severa en el oído afectado, son malas señales.

Buen camino

El otorrinolaringólogo es el médico que debe atender este problemas y para diagnosticarlo observa sí el tímpano está perforado, realiza un examen audiológico que permite medir el grado de daño auditivo que existe. La mayoría de las perforaciones cicatrizan espontáneamente en algunas semanas después de la ruptura, aunque otras pueden durar varios meses en hacerlo.

El tratamiento se basa en antibióticos y analgésicos que ayuden a controlar la infección y dolor de oído.

Algunas perforaciones no cicatrizan por sí solos y es necesario recurrir a la cirugía. Esta cirugía se llama timpanoplastía o timpanoplastia y se realiza bajo anestesia general. La cirugía consiste en tomar un injerto del propio paciente, que puede ser facial del músculo temporal, cartílago u otro tejido y colocarlo a modo de tímpano nuevo.